Qué cuenta como acoso u hostigamiento
El hostigamiento laboral es el maltrato sostenido en el tiempo: gritos, humillaciones delante de otros, cargas de trabajo imposibles puestas a propósito, aislamiento, amenazas veladas de despido, cambios de turno o de funciones usados como castigo. El acoso sexual es distinto y más grave: insinuaciones, contacto no consentido, condicionar tu trabajo o tu ascenso a algo de índole sexual.
Las dos cosas comparten un rasgo: quien las sufre casi siempre duda de si «es para tanto». Si el ambiente de tu trabajo te está costando la salud o el sueño, es para tanto.
Lo que decide estos casos es la prueba
Este es el tipo de caso donde la evidencia manda, y donde la evidencia se junta antes de estallar, no después. Guarda los mensajes y correos, aunque parezcan menores. Anota cada episodio con fecha, hora, lugar y quién estaba presente: una libreta o una nota en tu teléfono personal basta. Conserva los cambios de horario, las actas administrativas y cualquier documento que te hayan hecho firmar.
Guárdalo todo fuera de los equipos de la empresa. Tu correo personal, tu teléfono, una libreta en tu casa. Nunca en la computadora del trabajo ni en el correo institucional.
Puedes consultarme sin que tu empresa se entere
La consulta es confidencial y no implica ningún movimiento: no contacto a tu empresa, no presento nada y no doy un solo paso sin que tú lo decidas. Lo que hablemos se queda entre nosotras.
Y si no quieres dejar la conversación en tu WhatsApp, no la dejes: usa el formulario de contacto de esta página, dime a qué hora y por qué medio te va bien, y yo te busco así.
Qué guardar desde hoy
Mensajes, correos y audios, exportados a tu equipo personal
Una bitácora con fecha, hora, lugar y testigos de cada episodio
Actas administrativas o llamadas de atención que te hayan levantado
Cambios de turno, de puesto o de funciones y cuándo ocurrieron
Constancias médicas o psicológicas, si has tenido que atenderte
Nombres de compañeros que hayan visto u oído lo que pasa