Finiquito y liquidación no son lo mismo
El finiquito es lo que te corresponde por el tiempo que ya trabajaste, y se paga siempre: renuncies, te despidan con causa o sin ella. Son las partes proporcionales de aguinaldo, vacaciones y prima vacacional, más los días de salario que aún no te han pagado.
La liquidación es otra cosa: es lo que se suma cuando la separación no fue tu decisión y no hubo una causa justificada. Ahí entran la indemnización constitucional de tres meses de salario, los veinte días por año de servicio cuando el caso lo amerita, la prima de antigüedad y los salarios caídos.
Confundirlas cuesta caro. Muchas empresas ofrecen un finiquito y lo llaman liquidación, y quien lo recibe cree que ya le pagaron todo.
El salario que cuenta no siempre es el del recibo
Para estos cálculos la ley usa el salario diario integrado: tu salario base más las prestaciones que recibes de forma habitual —aguinaldo, prima vacacional, comisiones, bonos fijos, despensa—. Si te pagan una parte por fuera de nómina, esa parte también cuenta, aunque acreditarla requiere trabajo.
Por eso una estimación hecha con el sueldo del recibo suele quedarse corta. La calculadora de abajo te da un piso, no un techo.
Señales de que te están ofreciendo de menos
Te ofrecen «lo del finiquito» tras un despido sin causa
La cuenta usa un sueldo menor al que realmente ganabas
No aparece la prima de antigüedad por ningún lado
No te desglosan el cálculo, solo te dan una cifra final
Te apuran a firmar hoy o «se pierde la oferta»
Te piden firmar una renuncia para poder pagarte